Escribimos esta entrada cuando han transcurrido unas semanas desde el primer examen de la convocatoria de 2025 y tenemos a nuestros opositores esperando por las calificaciones de éste mientras estudian de cara al segundo examen sin dejar que los pensamientos intrusivos se adueñen de ellos. Siempre decimos como preparadores que estas fases de espera e incertidumbre entre exámenes son de lo más difícil de manejar desde la perspectiva psicosocial del opositor.
Esperando que esto ayude a sobrellevar la espera y no distraiga en exceso a los inscritos a la oposición de Subinspectores Laborales de Seguridad y Salud de este 2025 y que, además, pueda servir de información a aquellas personas que están planteándose comenzar a prepararla de cara a la convocatoria 2026, procedemos a compartir el análisis de la evoluación de inscritos y ratios en las últimas convocatorias.
En primer lugar, cabe destacar que el número de inscritos parece mantener una tendencia bastante acusada de descenso. Se ha pasado de más de 1.000 personas en 2018 a apenas 359 en la convocatoria 2025. Mientras tanto, el número de plazas se mantiene en niveles razonables y los aprobados descienden en paralelo a la reducción de participantes.

Esto podría dar la sensacion de que nos encontramos ante un momento favorable para preparar estas oposiciones y esto es, en parte, real. Aunque no podemos confundir buena ratio y facilitdad para el aprobado de una oposición como ya comentamos en esta entrada de nuestro blog, sí es cierto que esta cantidad de inscritos hace que, a diferencia de lo que ocurre en otro tipo de oposiciones, las de Subinspección Laboral de Seguridad y Salud consistan en luchar contra uno mismo, dominar el temario y alcanzar ese nivel mínimo de control de los temas y la normativa que requiere en Tribunal, no estando tan influenciadas por el nivel medio del resto de inscritos.
El tema es que no se puede obviar otro indicador del que ya hemos hablado en otras ocasiones, que es la ratio de plazas desiertas que suele correlacionar con la de plazas ofertadas. Es lógico, si hay pocos inscritos y se oferta un gran número de plazas, es más probable que crezca la proporción de estos no llegan a ese nivel mínimo requerido para aprobar un proceso selectivo tan duro como este del que hablamos.

De esta manera, llegamos a situaciones tan llamativas como la del año pasado en las que en la convocatoria de 2024 se ofertaban más de 100 plazas de las que no se llegaron a cubrir ni 40. Como preparadores, no queremos desaprovechar la oportunidad de contaros que en esas circunstancias tan exigentes, más del 12% de los aprobados de ese año habían preparado con nosotros. (Si queréis conocer más sobre su experencia tenéis, una, dos, tres y cuatro entradas al blog al respecto).
Estos datos, lejos de desanimarnos, deben de ayudarnos a tomar decisiones y enfocar la preparación de la oposición de la forma más eficiente posible. Para ello, es necesario ser consciente de que no se puede levantar el pie del acelerador en lo que a calidad del estudio y exigencia se refiere. El hecho de que haya menos «competencia» es una ventaja, siempre y cuando esto no nos sirva de disculpa para relajarnos.
Como siempre, os recomendamos que, para evitar errores que os hagan perder tiempo y ánimo al principio, busquéis un buen equipo para la preparación de la oposición, que se ajuste a vuestras necesidades y que identifique vuestras fortalezas y puntos de mejora. En nuestro caso, llevamos unos años en este camino de acompañamiento y han pasado por nuestras manos bastantes opositores como para poder identificar los errores comunes y los buenos hábitos que llevan al éxito, aunque, aplicando la regla de Pareto, aquí el 20% lo ponemos nosotros y el 80% vosotros con vuestro esfuerzo.
Por aquí, seguiremos a la espera de las notas del primer examen con los dedos cruzados y esperanza en que, más que la suerte, la justicia haya hecho su trabajo con nuestros opositores y futuros compañeros Subinspectores Laborales de Seguridad y Salud.